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Dos cazadores muertos y otro herido a causa de las imprudencias en un fin de semana aciago en la Comunidad Valenciana

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Los tres sucesos ocurrieron en poco más de 24 horas en Alcudia de Veo, Soneja y Domeño

accidente-cazaLa casualidad y la muerte se han dado este pasado fin de semana la mano en la Comunidad Valenciana, en concreto en la provincia de Castellón. Dos hombres murieron en sendos accidentes de caza en los términos montañosos de Alcudia de Veo y Soneja, en las inmediaciones de la Sierra de Espadán. Un tercer cazador resultó herido el sábado al mediodía cerca del embalse de Loriguilla en Domeño. La víctima recibió dos disparos al ser confundido con un animal cuando se encontraba agachado en el monte a la espera de abatir un jabalí. Los tres sucesos ocurrieron en poco más de 24 horas.

Según informaron fuentes del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU), las dos muertes se registraron alrededor de la una de la tarde y en ambos casos por disparos de armas de fuego, al parecer, efectuados de forma accidental en circunstancias que no han trascendido.

El fallecido en el término de la Alcudia de Veo es un hombre de 65 años de edad. El cazador se encontraba realizando una batida de jabalíes junto a otros compañeros cuando, al parecer, uno de ellos efectuó un disparo con su escopeta que alcanzó de forma letal al hombre.

Tras tener conocimiento del suceso por una llamada telefónica al 112, el Centro de Coordinación de Emergencias movilizó a la Guardia Civil, bomberos, el helicóptero medicalizado de la Generalitat y un equipo sanitario. La aeronave no llegó a despegar porque poco después se confirmó que el cazador ya había fallecido, según señalaron las mismas fuentes del CICU.

Un equipo de salvamento de los bomberos rescató el cadáver del hombre en una zona montañosa de la partida de la Parra y lo trasladó a un camino cercano, donde se encontraba el retén fúnebre. La persona que murió en el accidente de Soneja es un hombre de 51 años. Los hechos ocurrieron en una zona conocida como la Masía del Coronel, según informaron fuentes de la Guardia Civil de Segorbe.

Durante el trayecto, el arma de uno de sus compañeros se disparó accidentalmente, en un momento en el que el conductor del turismo se había detenido para comprobar la sujeción del remolque posterior. En este momento, oyó una detonación que en principio no identificó como un disparo procedente del interior, según ha relatado él mismo, quien ha explicado que el dueño de la escopeta, otro cazador con amplia experiencia, comenzó a gritar y le dijo "lo he matado".

El conductor ha señalado que el autor del disparo se encontraba en el vehículo por casualidad, ya que al terminar la batida se había dado cuenta de que se había dejado las llaves del coche dentro del vehículo y había pedido a sus compañeros que le llevarán a Soneja, donde reside, para recoger otras llaves.

En el interior del vehículo, y al

parecer por causa involuntaria,

la escopeta se disparó, e hirió

a la víctima en el cuello

En el interior del vehículo, y al parecer por causa involuntaria, la escopeta se disparó, e hirió a la víctima en el cuello, quien según el conductor, "no pudo decir ni una palabra".

El presidente de la Sociedad de Cazadores y teniente de alcalde del Ayuntamiento de Segorbe, Ángel Berga, ha explicado que al terminar la batida "se les hecho en falta porque no regresaban al punto de partida", por lo que el guarda de la sociedad decidió acercarse a la zona "y se encontró con el accidente".

Berga ha asegurado que el propietario de la escopeta "estaba nervioso por haber perdido las llaves del coche y al descargar la escopeta no se ha dado cuenta de que en la recámara estaba la bala" que ha costado la vida a su compañero.

Al lugar se ha desplazado la Policía Local, la Guardia Civil y algunos cazadores que se encontraban en la zona, así como efectivos de la Policía Científica y un responsable del Juzgado de Segorbe, que ha ordenado el levantamiento del cadáver y su trasladado al Instituto de Medicina Legal de Castellón, donde se le practicará la autopsia.

Pero no es la primera vez que la mala fortuna se ceba con el mundo de la caza en Castellón. El 11 de noviembre de 2007, otros dos hombres aficionados a este deporte perdieron la vida, en menos de tres horas, al recibir disparos accidentales de escopeta en los municipios de Vila-real y Viver.

El primero de aquellos accidentes ocurrió sobre las nueve de la mañana. Un hombre de 60 años, vecino de Burriana, falleció desangrado tras dispararse accidentalmente en el brazo mientras cazaba en el término municipal de Vila-real. Al parecer, la víctima trataba de matar un tordo cuando se produjo la fatalidad.

El teléfono de emergencias 112 recibió sobre las 9.15 horas el aviso del accidente y, aunque una ambulancia del SAMU se desplazó al lugar de los hechos, la partida Solaes, no se pudo hacer nada por la vida del cazador.

Pedro Soriano, de 61 años, murió

cuando estaba apoyado en la

escopeta y su perra le saltó encima

Apenas dos horas después, otro disparo accidental llevó la tragedia al municipio de Viver, en la comarca del Alto Palancia. Allí muríó Pedro Soriano Vicente, de 61 años, natural de Teruel y residente en Valencia. El disparo accidental que le causó la muerte se produjo cuando el hombre estaba apoyado en la escopeta y su perra le saltó encima, según explicó un testigo. Ocurrió sobre las once de la mañana en la partida de La Ceradilla, junto al barranco del Ochino, muy cerca de Masías del Ragudo. La víctima solía pasar allí los fines de semana en un chalé que tenía desde hace unos 20 años.

El accidente se produjo cuando el cazador estaba conversando con otros tres compañeros. Su perra, jugando, se subió encima de Pedro, que tenía apoyada la escopeta en la axila izquierda. El disparo le alcanzó de lleno. Rápidamente, los testigos llamaron a los servicios de emergencia y trataron de taponar la herida, que sangraba abundantemente. La víctima parecía consciente, pero en pocos minutos perdió el conocimiento. Cuando los servicios médicos llegaron al lugar, el cazador ya había fallecido.

La Guardia Civil se desplazó hasta el barranco del Ochino. Sobre las dos de la tarde llegó la jueza de guardia, que hora y media después autorizó el levantamiento del cadáver.

Hacía años que Castellón no vivía una jornada tan negra en el mundo de la caza. El presidente de la Federación Provincial de Cazadores, José Capella, explicó que es "una de las provincias con menos incidentes de España en esta práctica".

Pero los fallecidos de ayer no han sido los únicos que se han registrado este año. El mismo día que se abrió la veda, el 12 de octubre, murió un cazador tras sufrir un infarto. Dos días después falleció otro de la misma forma mientras practicaba la caza

Fuente: lasprovincias.es